La sedación es un tratamiento médico que consiste en una atenuación de las funciones del Sistema Nervioso Central (SNC) de forma transitoria y que puede tener potenciales riesgos para la salud de los pacientes (hipotensión, hipoxemia, broncoaspiración). Por este motivo la PRIMERA CLAVE para que la sedación sea segura es que sea realizada por un médico ANESTESIÓLOGO.
Los médicos anestesiólogos son los ÚNICOS especialistas que tienen la formación, los conocimientos, las capacidades y la experiencia necesarias para garantizar una completa SEGURIDAD durante la ejecución de la sedación. Debido a la mayor demanda de sedaciones actuales en la sanidad algunos colectivos sanitarios se inmiscuyen en nuestras competencias (enfermería y otras especialidades médicas), lo cual aparte de suponer un intrusismo profesional puede poner en riesgo la integridad de la salud de los pacientes. Asegúrese de que sea un ANESTESIÓLOGO el profesional encargado de realizar la sedación.
La SEGUNDA CLAVE para garantizar una completa seguridad es la VALORACIÓN PRE-ANESTÉSICA que también debe ser realizada por un médico anestesiólogo. En esta valoración se recapta información sobre el historial médico del paciente (enfermedades crónicas, cirugías realizadas, medicación crónica que el paciente toma, posibles alergias, hábitos tóxicos), se analizan pruebas complementarias que se aporten (analítica, exploraciones radiológicas, electrocardiograma, etc) y se realiza una exploración física al paciente. Del conjunto de esta información se establece una clasificación del paciente en la escala ASA (Sociedad Americana de Anestesiología) que establece una gradación de menor a mayor sobre el resgo anestésico del paciente. El plan anestésico se establece de forma individalizada en función del riesgo anestésico y también en función del tipo de cirugía que se le vaya a realizar. En este plan anestésico se incluye:
- El ayuno de > 8 horas del paciente antes de iniciar la sedación.
- Modificación o no de tratamientos médicos que el paciente pueda tomar (insulina, anticoagulantes, broncodilatadores, antihipertensivos, etc)
- Abandonar ciertos hábitos tóxicos días antes de la sedación (tabaco, acohol, otras drogas).
La TERCERA CLAVE para garantizar la seguridad de las sedaciones es la MONITORIZACIÓN y VIGILANCIA CONTÍNUA por parte del anestesiólogo. Los parámetros que se suelen monitorizar son la Frecuencia Cardíaca, la Tensión Arterial y la Saturación periférica de oxígeno. Son unos parámetros básicos que nos informan sobre el nivel de sosiego y tranquilidad del paciente, sobre la existencia de momentos de dolor y sobre las enfermedades crónicas del paciente. Además también nos permite detectar alteraciones durante la sedación que pueden ser fácilmente revertidas (picos hipertensivos, bradicardias, hipotensión, etc). La sedación no es un proceso rígido sino todo lo contrario, dinámico y modulable. El anestesiólogo puede incrementar o disminuir el nivel de sedación en función de las necesidades del paciente y del momento de la cirugía. La información suministrada por la monitorización de las constantes clínicas del paciente permite al anestesiólogo realizar dicha modulación con total seguridad.
En SEDATIUM sólo trabajamos con médicos especialistas en Anestesiología, garantizamos que la sedación SIEMPRE la realiza un médico ANESTESIÓLOGO, realizamos la valoración pre-anestésica de los pacientes y estamos presentes en todo momento durante la sedación al lado de nuestros pacientes. Por todos estos motivos garantizamos una sedación segura en nuestros actos anestésicos.
Con la sedación endovenosa moderada o “consciente” se garantiza una desconexión del entorno del paciente con la consiguiente obtención del bienestar, sosiego y tranquilidad necesarios para que el paciente no tenga recuerdos negativos y obtenga una sensación placentera y agradable de la sedación.

